23 febrero 2012
NOW IS THE WINTER...
Tímido sol de invierno, viento frío
con filos de cristal.
En las cumbres nevadas, resplandece
un sol cuyo calor no llega al suelo.
Los campos son escarcha. Las hormigas
sólo viajan en Metro.
Invierno... Es el invierno
de nuestros infortunios,
que deja las mejillas
como el jamón de York.
Ha venido a quedarse.
Los pájaros lo saben ya hace tiempo.
Se ve que han suspendido algunos vuelos,
por causas -eso sí- justificadas.
Hinchados como bolas
sus abrigos de plumas,
reciclan calorías del cable de la luz.
El invierno, inconstante,
flaquea algunos ratos.
Da en las horas centrales
breves treguas de sol.
Desconfía. No salgas sin bufanda
o te acariciará prolijamente,
sistemáticamente,
a su libre albedrío,
hasta que seas uno con el frío.
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18 zapatazos:
Monsieur:
Muy bonito y gracioso, sobre todo eso de los pájaros en suspensión de vuelos, reciclando calorías, pero qué estrofas son, no las conozco.
No hay estrofa, Herr Tann, es verso blanco. ¿Qué mejor para un invierno tan crudo?
Pues le agradecería enormemente que me contara cómo se construye un verso blanco, qué es lo que lo hace ser verso y no prosa.
Lo he buscado hace tiempo, pero las explicaciones que encontré eran poco claras y claro, conseguí no aclararme.
Cadencia, musicalidad, ritmo: Inteligencia en suma.
Un abrazo.
Amigo Tann: la mejor definición que conozco es de Robert Frost:
"El verso libre es como jugar al tenis con la red bajada".
De hecho, lo que nosotros llamamos "rima" no es una característica esencial ni universal de la poesía, Los romanos o los griegos la desconocían, y nadie dirá que Homero y Virgilio no sean poetas.
No voy a enrollarme, pero la poesía consiste básicamente en eso que llaman "prosodia", y que es la aplicación al texto de unos determinados ritmos, herederos de los antiguos pies métricos.
Pero tampoco hay que buscarle tres pies al gato.
A Katakrok google le debe de estar tocando los webs, y me tiene de intermediario. A ver si lo arregla, hombre.
SONETO A FEBRERO
Del año mes segundo y traicionero,
voluble cual la luna y las mujeres,
caluroso y glacial por turnos eres,
caprichoso y travieso, ágil febrero,
por las vueltas que das -volatinero
que con tu girar raudo aleve hieres
a los pobres mortales- veo que quieres
ser de la enfermedad ariete fiero.
Sosias del dios Cupido- sois veletas
fuertes y parvas ambos-, piruetas
harás más este año que es bisiesto;
aunque eres breve, es larga nuestra espera
del mes que, aunque ventoso, tiene el gesto
más firme al anunciar la primavera.
Un saludo cordial.
Katakrok.
Katakrok, que sigue sin poder conectarse:
"Un sonetillo sobre el tema de hoy.
Como puede ver los dos tercetos son muy interesantes porque dicen lo que nadie sabe: que después de febrero viene marzo y despues de marzo abril:
Se va yendo, aunque indecisa,
la estación gélida y cana
dejando paso a su hermana
de multicolor sonrisa
que, acercándose, sin prisa
cielos y tierra engalana
y urgiendo a cada mañana
su próximo arribo avisa.
Del tornadizo febrero
pronto tomará el tercero
y airado mes el relevo,
tras el cual el ora añil,
ora gris y acuoso abril
nos visitará de nuevo.
****
Claro que también se puede decir así:
Agonizante febrero
es casi ya del tercero
mes el turno, y luego a marzo
ha de sucederle abril,
ora triste, ora gentil,
ora grisáceo, ora garzo".
Katakrok.
Más KATAKROK:
Ya que estoy perogrullesco:
Doce meses tiene el año,
Ido uno y once no:
“Janeiro” ya la palmó
O espichó (yo no os engaño
Pese a ese lusismo extraño),
El mes segundo siguió
(Raro ¿no?) y casi quedó
Obsoleto –es este un daño
General del tiempo leve-,
Relévale el mes tercero,
Una vez llegue éste a puerto
La vez llegará a otros nueve
Lunares ciclos y entero
Otro año habrá ya muerto.
Monsieur:
Muy agradecido, su explicación me ha enriquecido mucho, pero me ha dejado igual, pues no me dice como se consiguen los ritmos en ausencia de rima ¿con acentos?, ¿con métrica?, ¿con sonidos?,... ¿?, ni si hay reglas por las que se rija.
En fin, seguiré con los versos negros, Bwana.
Tann: Con el permiso de Sans-Foy le diré que eso sólo se consigue siendo poeta.
Un abrazo.
Javier:
Con el permiso de Max Planck, entender la teoría de los quantum solo se consigue siendo físico, peeeero eso no es impedimento para poder estudiar física.
Bueno, pues yo quiero estudiar poesía, ¡hala!.
Amigo Tann.
Aunque, básicamente, Javier tiene razón... por supuesto que hay reglas para construír un verso, y son las mismas tenga rima o no.
Por ejemplo, verá que en mi poema se alternan versos de siete y once sílabas, que es una combinación muy frecuente también en las estrofas rimadas (lira, silva...)
Por otra parte, los versos de siete no dejan de ser hemistiquios de un alejandrino de catorce.
Le convendría, para abrir boca, leer algo sobre los distintos tipos de endecasílabos que existen, porque no basta que una frase tenga once sílabas para ser un endecasílabo.
Y leer poesía, que es la manera más eficaz -y más agradable- de aprender sobre ella.
Abrazos
Mesié
Hombre señor Tann, yo físico lo que se dice físico no soy pero en su momento estudié y comprendí la teoría del caos, lo del verso blanco es más fácil, sólo tiene que ponerse a ello.
Un abrazo.
Monsieur:
Bueno, esto ya me aclara algo más las cosas. En fin, me dedicaré a leer versos blancos a ver si consigo que se me pegue algo y pueda hacer alguno.
Javier:
Pues me pondré, ¡faltaría más!.
Por cierto, comprender la teoría del caos no tiene mérito alguno en estos tiempos, recuerde que todos hemos visto la aplicación de la misma, con Zapatero.
Le recomiendo particularmente la lectura del poeta Ángel González, además de mi admiradísimo Juaristi, claro está.
Al leer que la poesía es prosodia me he preguntado si también tendrá la significación algún papel. (Lo digo porque la puerta estaba abierta y por si hubiera respuesta).
Monsieur: Aprovecho que se ha tomado un pequeño descanso poético para dejar los versos que siguen por si le sirven al Sr. Tann de ayuda:
Al sol, tímido invierno,
voy temiéndole al sol menos al frío,
y estiro mis rodillas,
y salto y brinco al sol
lo mismo que solía cuando niño.
Y envidio a los cipreses altaneros,
y al rayo que se cuela entre los pinos,
y escucho el aleteo de la alondra,
y el canto del jilguero
que al sol de la mañana afina el trino.
El invierno mide con sus claros y sombras
las edades del tiempo que entre sus viejas canas
refleja el horizonte de un porvenir que sueña primaveras
y…, al igual que una novia enamorada,
se rinde a su destino.
El invierno no es más que la parodia
de una estación perdida
entre los fríos andenes de un futuro que siempre nos espera.
A mí el invierno me embelesa
y…, al calor del brasero
y el abrazo sincero de la mesa camilla,
quisiera quedarme momificado en vida para siempre
sin esperar futuras primaveras
que sólo sirven para esparcir alergias
y catarros y gripes.
Yo del invierno envidio la bufanda
y el caldito caliente y el cocido,
y si el ácido úrico me ataca,
me estorba y me incomoda,
le aplico una pastilla de las de andar por casa
que para algo han de valer las medicinas.
Un abrazo.
A PROCURO FIJARME:
Tiene Vd. toda la razón:
Aunque en la poesía lo formal parece más relevante que en la prosa, eso no quita importancia al contenido. Tan poético puede ser el concepto como la forma de expresarlo.
"Res tene, verba sequentur".
A JAVIER:
Bien traído el ejemplo.
Saludos a todos.
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