¡Y en mi propia casa!
No sé si dejarme llevar por el orgullo, por la ira,
No sé si dejarme llevar por el orgullo, por la ira,
o por el ferry que va a Plymouth...

Lo cierto es que ayer debí de soltar alguna inconveniencia relativa a don Luis del Pino... cosa que no gustó nada a mi amiga Carmen Quirós. Y en vez de mandarme a los GEOS, como habría hecho Rubalcaba, arrojó sobre mí a ¡Fray Josepho!:
El desafío del fraile :
"Carmen Quirós quería batirse con vos, Monsieur de Sans-Foy, y me ha pedido que sea su padrino. No puedo tolerar tal duelo. Primero, porque se trata de una dama y, segundo, porque el motivo fue una afrenta a Luis del Pino, que también es amigo mío. Así que he rechazado el padrinazgo y he decidido erigirme en paladín para ser yo mismo el que se bata en duelo. Y allá voy:"
—¿Le atizo cuando él me dé?
—Antes que.
—¿Se llama este al que le doy?
—Sans-Foy.
—¿Y quién soy yo, qué caray?
—El Fray.
En España lo que hay
es que en versos, hoy por hoy,
antes que todos, Sans-Foy
y antes que Sans-Foy, el Fray.
***
—¿Es así o no es? ¡Qué estrés!
—Que no es.
—¿Qué he dicho? ¡Qué torpe soy!
—Sans-Foy.
—¿Y entonces cómo será?
—Es Sanfuá.
Soy español —¡casi na!—
y a fuer de tal, y de macho,
no parlo bien el gabacho:
que no es Sans-Foy; es Sanfuá.
***
—¿Cuántas coplas aquí ves?
—Tres.
—¿Y qué son, así de lejos?
—Ovillejos.
—¡Sans-Foy, temblad, que son míos!
—¡Rendíos!
Metido ya en desafíos,
por Carmen y Luis del Pino,
de una tacada os propino
tres ovillejos... ¡Rendíos!
Fray Josepho.
Reconozco, fraile pendenciero, que a sonetazos me habría sentido más a gusto: con el ovillejo, nadie os hace sombra. Pero, siendo vos el ofendido, es justo que elijáis el arma.
Se hará lo que se pueda:
-Y enfadado, ¿no es así?
-Muy.
-¿Es duelista blando o fiero?
-Puñetero.
(Para durar hasta enero,
mejor huyo a las Antillas...
pues, me busca las cosquillas
un fraile muy puñetero).
***
-¿Quién es su amigo, decís?
-Luis.
-¿Quién comparte su destino?
-Del Pino.
-¿Quién a su lado navega?
-Su colega.
Defendiéndole se ciega
este clérigo violento...
¡Pues, ya puede estar contento
Luis del Pino, su colega!
***
-¿Quién caerá? ¿No seréis vos?
-Los dos.
-¿Y en qué igualados estamos?
-Pensamos.
-¿No sois vos más visceral?
-Igual.
Decís ser, fraile genial,
mejor poeta que yo...
En tal cosa, (en otra, no)
los dos pensamos igual.
Monsieur de Sans-Foy


13 zapatazos:
Monsieur,
Desde luego que el texto es divertidísimo. Me he pegado un hartón de reír. Me parecía estar en otra época, mejor que ésta, por supuesto.
Me volveré a leer pausadamente su texto, para averiguar qué entresijos se me han escapado, porque me parece que el texto tiene miga.
Reciba Vd., Monsieur, un abrazo,
Antronio
Jajajajaja, con razón siempre he defendido que la mejor justicia era el duelo.
Me alegro enormemente del desafío, pues su cruce de armas me ha hecho disfrutar como un enano.
Monsieur, disculpe que felicite a los duelistas en prosa, pero es que no me atrevo a exponerme a que me den ustedes de obleas, ¡en estéreo!.
Soy admirador de los dos, y aprovecho para felicitarles porque me han hecho pasar muy buenos ratos con sus versos.
Por cierto, Monsieeur, ¿ha llegado ya la noticia de su duelo a los salones de Parsons Manor?.
Impresionantes los dos.
Cualquiera se atreve con ustedes.
Enhorabuena!!
Ánimo Monsieur, usted con su estilo que ya lo tiene rodeado.
¿Quién dijo que con golpes bajos no se ganan batallas?
Animo, Monsieur!
La Красный Октябрь está con usted. Y la Argos. Llámenle corporativismo naval, pero ¡qué diantres!
—¿Quién defiende a Carmen hoy?
—Yo soy.
—¿A esta lid con quién me enrolo?
—Solo.
—¿Y qué puesto ocupo, en fin?
—El paladín.
Preparad un botiquín,
Monsieur de Sans-Foy, nenaza,
porque (sin ser a la taza)
yo soy solo el paladín.
***
—¿A quién no quiero que alarmen?
—A Carmen.
—¿Quién fue ofendida por vos?
—Quirós.
—¿Y rogaréis, con urgencia?
—Clemencia.
Enmendad la irreverencia,
tratad de no ser malaje,
y pedid, por el ultraje,
a Carmen Quirós, clemencia.
***
—¿Con vos seré blando yo?
—¡Que no!
—¿Perdón solicitaréis?
—¡Lo haréis!
—¿Y reincidiréis quizás?
—¡Nunca más!
No huyáis, porque voy detrás,
y a ovillejazos os mato,
si no juráis de inmediato
que no lo haréis nunca más.
Un español de verdad
defiende a Carmen Quirós.
Espectáculo sin par;
Sans-Foy, al ferry, ¡por Dios!
¡Gran duelo!. Son ustedes unos espadachines de primera
Monsieur, aguardamos su réplica
En este duelo no me atrevo ni a sostener el pañuelo.
Voto a bríos!
Que este lance será recordado por los siglos de los siglos!
¿Qué provocó,- Me pregunto-,
Este Asunto?
¿Quién lo empezó?¡Vive Dios!
Los Dos.
¿Y en el Perdón o la Leña,
Se Empeña?
Dizen que el Frayle Empeçó,
este Asunto, -(Que No Vos)-,
y furioso Acometió...
¡Y Hubo Leña para Dos!
¡Ovillejo Terminau
Aplausos y mis ¡¡RIAU RIAU!!
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