
Nos cae sobre los hombros la mañana
como un jersey azul.
Todo está quieto y plácido. Si acaso,
como por un resorte,
igual que en un reloj de carillón,
planean, majestuosas la gaviotas
y un barco surca el mar, allá a lo lejos.
Todo está en orden hoy, o lo parece.
El mundo es de una lógica intachable.
Como si hubiese sido siempre así.
Como si el mar, el barco,
el cielo, las gaviotas...
si todo se rigiese, predecible,
por ese omnipotente carillón.
Nada al azar, dudoso nada:
aquí, cada vagón por su carril,
y hasta la diminuta mariposa
se ciñe escrupulosa
a su coreografía programada.
El teléfono suena de repente:
tu cita para el Jueves se cancela.
Tendrás dentista el Viernes, a las cinco.
¿El Viernes? Imposible,
tengo ya un compromiso.
¿No puede ser el Lunes? Sí, muy bien.
El Lunes, pues. Perfecto.
La habitación, la casa, el mundo entero,
recuperan su pulso y su silencio.
Todo ha vuelto de nuevo
al orden predecible. Dan las diez
en punto en el reloj de carillón.

5 zapatazos:
Ya pensaba que hoy no iba a haber poema dominical, pero la espera ha merecido la pena.
Me gusta su poema querido Sans Foy.
Lástima que siempre haya canallas que se encargan de entorpecer el funcioniamiento exacto del carillón.
La idea pitagórica del universo que creo detectar en sus versos de hoy me ha recordado el siguiente poema de RUBÉN DARÍO.
AMA TU RITMO.
Ama tu ritmo y ritma tus acciones
bajo su ley, así como tus versos;
eres un universo de universos
y tu alma una fuente de canciones.
La celeste unidad que presupones
hará brotar en ti mundos diversos;
y al resonar tus números dispersos
pitagoriza en tus constelaciones.
Escucha la retórica divina
del pájaro del aire y la nocturna
irradiación geométrica adivina;
mata la indiferencia taciturna
y engarza perla y perla cristalina
en donde la verdad vuelca su urna.
Gracias, Público: que los ripios de uno le recuerden a alguien un poema de Ruben Darío, aunque sea de refilón... es mucho elogio, hasta para uno del mismo Bilbao.
Tenía el poema hecho y listo para meter en el micro-ondas, pues este fin de semana estoy de viaje. De otro modo, como bien supone, no habría tenido el ánimo para lírica.
La vida sigue, sí... pero no como la partida de cartas de los amigos de Uría en Azpeitia. A quienes pensamos como usted y como yo, el asesinato del Viernes no nos enseña nada que no supiésemos. Pero el recordatorio exige que reafirmemos nuestras convicciones:
a ETA-Batasuna, a quienes les apoyan y a quienes equidistan entre ellos y las víctimas: NI AGUA.
Ni ayer ni hoy ni nunca.
Que no me vengan ahora con discursitos de firmeza los corifeos del PNV. Ya sabemos lo que habéis hecho contra ETA en treinta años de poder absoluto. NADA.
Mi cumpleaños
Sentado ya me encuentro
sobre cada segundo.
Hoy doy dos vueltas
en la noria del minutero.
(las armas del tiempo)
Javier Elorrieta
Me propongo,
casi me juro,
conquistar el segundo,
beberlo,
digerirlo,
arrancarlo del día
como el fruto más preciado del tiempo,
consumirlo,
armarlo para ser espejo,
para ser juez de cada biografía minutaria,
para que interrogue y emita
el terrible veredicto
de los condenados al olvido.
(De las armas del tiempo)
de Javier Elorrieta
Por cierto, Monsieur, Puelles hablaba euskera, aunque para ser victima no lo exijan.
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