Esta mañana, hojeando las églogas de Garcilaso, me he topado con unos endecasílabos ingeniosamente encadenados.
No he podido resistirme a parodiarlos en este opúsculo
No he podido resistirme a parodiarlos en este opúsculo
(mitad opus, mitad lo otro) que a vuestra clemencia someto.
Dos pastores, Pachicio y Urculloso
(a cual más ingenioso en el engaño)
del norteño rebaño en que vivían
para sí pretendían la exclusiva.
Puso patas arriba al adversario
Pachicio, temerario al no pensarse
que, presto en levantarse, el Urculloso
vendríase furioso contra él.
Hay un tercer papel en este cuento
bucólico y violento: otro pastor
-tercer litigador d’aqueste juicio-
que al nombre de Pepicio respondía.
Tan mozo todavía, tan fogoso,
no siendo de Urculloso muy devoto,
y oyendo el alboroto de la riña,
trotó por la campiña cual cordero.
-“Saber qué pasa quiero. Me han contado,
Pachicio, que le has dado al Urculloso
golpe tan poderoso, que es mortal”.
-“Deso nada, chaval”, le respondía
con fiera gallardía el sobrescrito.
“No me ha dejado frito el vil Pachicio,
y queda el estropicio en un chichón...
que tengo propensión a amoratarme
y vicio por quejarme sin motivo”.
En esto, anduvo vivo el tal Pachicio
pues, viendo que Pepicio prefiriese
que más sonora fuese la derrota
de Urculloso... pelota, al pastorzuelo
le echaba ansí el anzuelo: “Buen Pepicio...
me harías un servicio ventajoso
si, en contra de Urculloso me apoyaras.
Las va a pagar muy caras, el villano,
si vamos de la mano en la tarea
de hacerme a mí pastor de Ajuria-Enea...
Dos pastores, Pachicio y Urculloso
(a cual más ingenioso en el engaño)
del norteño rebaño en que vivían
para sí pretendían la exclusiva.
Puso patas arriba al adversario
Pachicio, temerario al no pensarse
que, presto en levantarse, el Urculloso
vendríase furioso contra él.
Hay un tercer papel en este cuento
bucólico y violento: otro pastor
-tercer litigador d’aqueste juicio-
que al nombre de Pepicio respondía.
Tan mozo todavía, tan fogoso,
no siendo de Urculloso muy devoto,
y oyendo el alboroto de la riña,
trotó por la campiña cual cordero.
-“Saber qué pasa quiero. Me han contado,
Pachicio, que le has dado al Urculloso
golpe tan poderoso, que es mortal”.
-“Deso nada, chaval”, le respondía
con fiera gallardía el sobrescrito.
“No me ha dejado frito el vil Pachicio,
y queda el estropicio en un chichón...
que tengo propensión a amoratarme
y vicio por quejarme sin motivo”.
En esto, anduvo vivo el tal Pachicio
pues, viendo que Pepicio prefiriese
que más sonora fuese la derrota
de Urculloso... pelota, al pastorzuelo
le echaba ansí el anzuelo: “Buen Pepicio...
me harías un servicio ventajoso
si, en contra de Urculloso me apoyaras.
Las va a pagar muy caras, el villano,
si vamos de la mano en la tarea
de hacerme a mí pastor de Ajuria-Enea...
(CONTINUARÁ...)

4 zapatazos:
Querido Sans Foy, visto que hoy, a estas horas, nadie dice nada de tus glosas garcilianienses, me meto por aquí, subrepticiamente, para anunciarte una buena nueva.
Y ello es que asistiremos próximamente a unas solemnidades que no tienen parangón en nuestro País Vasco-maketo de nuestros dolores en toda la historia contemporánea, por lo menos de la Transición para acá, y aún me voy a quedar corto.
Será digno de ver al futuro próximo Lehendakari maketo Patxilo recitando el juramento so el árbol sagrado de los vascos. ¿Te has parado a pensar, querido Sans Foy, las caras que van a presentar los jerifaltes nacionalistas teniendo que asistir nada menos que al juramento como Lehendakari de un tal López, un maketo de tomo y lomo, López Álvarez por más señas, aunque tenga por ahí algún ramalazo Albisu que poco cambia los hechos y los cohechos?
Dios mío, la que se nos viene encima. Esto lo recordarán nuestros nietos, vive Dios, si alcanzamos a conocerlos. Un Lehendakari maketo, con la vara de mando, a la sombra del Arbol venerando de las tradiciones. El mismo árbol y el mismo recinto por el que tantas veces Sabino Arana tuvo que clamar, en su tiempo, debido a las invasiones y profanaciones que sufría, constantemente, según él por parte de quienes no sabían ni podían jamás sentir aquello como propio...
Amigo Sans Foy, ¿no merecíamos haber ganado las elecciones, aunque sólo fuera a los puntos, sólo por poder asistir a este magno acontecimiento?
¡Qué importa la fórmula de juramento que utilice Patxilo! Espero que las cámaras de televisión estén al tanto de lo que realmente interesa en ese momento: ¡ver las caras de los anteriores Lehendakaris! ¡ver la cara de Arzalluz, Dios mío, la cara de Arzalluz, cuando Patxilo diga aquello de "en pie sobre la tierra vasca, humillado ante Sabino, digo ante Dios, o ante Zapatero, o ante Indalecio Prieto, mejor todavía..., con dos güevos, que se dice, como un campeón.
Fantástico.
Saludos maketos.
Como siempre, es Vd. ingenioso de veras. Sus versos son el mejor colofón para este viernes 13.
Y respecto a lo que comenta P.J.Ch.D., estoy acelerado e inquieto, ansiando saber ya qué va a ser de la famosa patata caliente de todos los Gobiernos Vascos que en el mundo han sido: EDUCACIÓN.
Por favor, pedimos a gritos que se abran las listas a interinos no perfilados, por el aquello de la paridad. La paridad de pensamiento, porque es que lo que nos está llenando los claustros es una caterva de looks a base de: palestinas, barbitas sublabiales, pendientitos ad hoc, "eshkasha Prestakuntza intelektuala"... que ya es repuñantemente repetitiva.
¡¡¡¡Aire fresco, por favor!!! Y a ser posible, Licenciados de Salamanca, Granada, La Rioja, Zaragoza, Sevilla, Álcalá de Henares o de donde Vds. quieran, pero del otro lado del mundo... que es que el alumnado está muy necesitado de oír a estupendos profesionales, enseñando aquello que dominan en la buena lengua de Cervantes.
Lo dicho, a ver qué pasa con EDUCACIÓN, porque, a este paso, sus Églogas son un nivel imposible para nuestras aulas.
Espero, amigo Sans Foy, que el pastor Pepicio no se quede en pastor Tontucio y que, al final, Pachicio y Urkulloso se repartan entre ellos el rebaño.
Queridos cofrades: Quizá los tiempos nuestros se prestan más a la égloga que al cantar de gesta.
A la gesta hoy no está dispuesto nadie. Nos cuedra más lo bucólico, por no decir lo borreguno.
La sociedad vasca es, una vez plus, la quintaesencia de la españolidad: Aquí estamos más aborregados que nadie.
Y esa inercia es como la Guardia Civil: Todos la critican, pero a ningún gobierno le interesa que cambie.
Si han visto Vds. (Rogelio, Topillo, El Público) los caretos de los políticos del PSE y el PP que se han reunido ayer para hablar del apoyo a la investidura de Pachi Lehendalópez, estarán conmigo: lasciate ogni speranza.
Los peperos parecían los niños más aplicaditos de clase, con su redacción en la mano. Y los otros... ¡Dios!
Eguiguren, Ares... ¿Qué se puede esperar de una gente para la que ETA tenía un gran potencial como aliado político?
Esperemos acontecimientos (sin dejar de cavar trincheras)
Publicar un comentario en la entrada