
Dolor sin honor, dolor...
tierra sobre tantos cuerpos
y, sobre la tierra, flores
de olvido negro y espeso.
Dolor sin honor, dolor...
cada cual llora a sus muertos
mientras se van apagando
los rescoldos del recuerdo.
Dolor sin honor, dolor...
Tienen ya su monumento.
Eco fúnebre de nombres
reducidos al silencio.
Dolor sin honor, dolor...
¿Todo va a quedar en eso?
¿Quién ha sido? ¿A quién odiar?
¿Nadie va a querer saberlo?
Dolor sin honor, dolor...
¿No nos quema ya por dentro,
darles tierra y no Justicia,
por nosotros y por ellos?

2 zapatazos:
Es muy difícil olvidar esta fecha. Creo que, para aquellos que vivimos aquellos momentos y lo que aconteció los días inmediatamente posteriores en Madrid, esta fecha resulta imposible de olvidar.
Recuerdo que eran las 7:50 más o menos; iba conduciendo camino al trabajo por Menéndez Pelayo, avenida habitualmente atascada. Aquel día, escuchaba la radio (era la SER, concretamente) y Gabilondo dio la noticia… Si mi trayecto habitual al trabajo (por aquel entonces, desde la avenida Ciudad de Barcelona, hasta Tres Cantos) duraba unos noventa minutos, aquel día duró casi tres horas. El caos en la ciudad fue monumental: sirenas de ambulancias, de coches policía,…
Al día siguiente me enteré de que un compañero de trabajo había perdido a su madre; también un vecino tenía un familiar malherido. De una manera u otra todos los madrileños conocíamos a alguien directa o indirectamente afectado por esta masacre.
Incluso para los que estábamos lejos, aquello fue algo difícil de olvidar. Conozco a una persona que perdió un hijo de 25 años.
Lo que me admira es que parece que hubiera un acuerdo tácito por "dejarlo estar".
Supongo que la zarracina política que se montó al rededor de aquél atentado acabó asqueándonos a todos. Empezó el PSOE, que rentabilizó vergonzosamente el atentado para dar la vuelta a las elecciones, y continuó el PP, cuyas tentativas de rentabilizar el proceso judicial fueron penosas.
España no dio la talla. Nos hirieron, nos humillaron, y no sólo no nos hemos defendido, sino que hemos dado un penoso ejemplo de vulnerabilidad y división.
Publicar un comentario en la entrada