
Miguel Sebastián: "En el fondo, no estamos tan mal"
Por fin el Gobierno toma una medida eficaz contra la crisis.
Le ha buscado un culpable: los bancos.
Esos señores antipáticos tienen en su mano arreglar las cosas, y, por pura maldad, no lo quieren hacer. ¡No están los tiempos para ser tan mirados con los créditos!
Este discurso imbécil siempre tiene un público (y un PÚBLICO) porque muchos no caen en la cuenta de que ese dinero que quieren arriesgar, no es de los bancos... es el nuestro.
Este discurso imbécil siempre tiene un público (y un PÚBLICO) porque muchos no caen en la cuenta de que ese dinero que quieren arriesgar, no es de los bancos... es el nuestro.
Por lo demás, el Gobierno bien, gracias: Pedro Castro, el que llama tontos de los cojones a los votantes de la derecha, no se cansa de repetir que “el Gobierno nos ha dado ocho mil millones de euros que hay que repartirse entre los municipios”, y lo dice como si los llevara en el bolsillo. “¡Ocho mil millones!”, repite, llenándose la boca de ceros.
El pan de mañana se va a ir en bollería fina para los amiguetes.
Y el que venga detrás, que arree.
Parece que el ministro Sebastián,
hurgando por honduras insondables,
ha hallado ya a los únicos culpables:
“La culpa es de los bancos, que no dan”
Lo dice así... impasible el ademán.
Y PRISA está de razzia con los sables,
buscando dar sablazos improbables...
que, en caja, no les queda para pan.
¿En qué está, mientras tanto, Zapatero?
Gastando toneladas de un dinero
que España va a tener que apoquinar,
en fuentes y jardines y plazuelas.
Que, quien a tiempo esté, recoja velas;
porque esto, créanme, se va a acabar.
Parece que el ministro Sebastián,
hurgando por honduras insondables,
ha hallado ya a los únicos culpables:
“La culpa es de los bancos, que no dan”
Lo dice así... impasible el ademán.
Y PRISA está de razzia con los sables,
buscando dar sablazos improbables...
que, en caja, no les queda para pan.
¿En qué está, mientras tanto, Zapatero?
Gastando toneladas de un dinero
que España va a tener que apoquinar,
en fuentes y jardines y plazuelas.
Que, quien a tiempo esté, recoja velas;
porque esto, créanme, se va a acabar.

10 zapatazos:
primero fue Bush, Aznar y la economía americana. Ahora los bancos... y luego será el Papa o la Iglesia Católica. Son como los comunistas de antaño... tienen que buscar un enemigo.
un abrazo,
No sí el caso es no reconocer los más de tres millones de parados, entre otras tristes y lamentables cosas. Para mí lo peor no es que el Gobierno eche balones fuera y que con esos balones rompa lo poquito que nos queda, lo peor es que ese movimiento social que antes se echaba a la calle si Aznar estornudaba demasiado alto, ahora está en casita tan agusto. Lo peor es que los sindicatos no muevan ni una ceja (no todos, ayer escuché un sindicalista que andaba más indignado que yo decir verdades como puños).
Supongo que usted se cansará de oírlo, pero es que es verdad: enhorabuena por la nueva entrada.
Un saludo
Y sin respiración asistida, que tiene más mérito. Olé Sebastián.
Pues podría quedarse una buena temporada en el fondo.
Lo terrible es que aún estamos muy lejos del fondo. La caída continúa mientras el personal sigue pidiendo "otra de gambas".
Los banqueros son culpables de haber dado créditos a diestro y siniestro sin asegurarse primero de la liquidez de sus clientes, ¡vamos, creo yo!, y también de tener en sus consejos de administración, al igual que otras empresas fuertes, a individuos excesivamente bien pagados. De algún sitio tiene que salir el dinero que se llevan. El valor de mis acciones, por ejemplo, se dividió por dos mientras sus bolsillos, sin embargo, siguen engordando. Lo mismo pasa con la clase política que, por cierto, también ronda los despachos y administraciones de la banca y demás entidades creadoras de capital.
Un abrazo y... no estaría de más que se redujesen sueldos a determinados niveles y se retirasen blindajes.
¿Para cuando Señor una plaga de ladillas hambrientas a esta legión de chorizos e incapaces ? Como no ocurra pronto algo no van a hacer falta Clínicas de Adelgazamiento....
Don Anónimo, estoy de acuerdo con usted, pero sería aun peor, creo yo, ver a estos tipejos que nos imponen su existencia (por la "bondad" de las urnas y por una meditada y bien llevada campaña a lo nazi-stalinista), tocándose sus partes pudendas y no en sentido figurado.
Esto se hunde!!!
Abandonen el barco!!!
Políticos y amiguetes primero!!!
¿Que esto se va a acabar? Ni lo sueñen... Esto va a seguir igual, pero peor, siempre un poco peor.
Si se acabara quizás podría haber algún tipo de catarsis, pero así nos coceremos como las ranas en agua tibia.
Saludos de un aprovechado, Sanfuá.
Para anónimo: Lo de la plaga de ladillas hambrientas supongo que lo dirá en plan de coña, estos elementos se mueven en niveles de alto standing y por ahí no suele haber de esas cosas.
Un abrazo y… siento que Sans-foy haya dejado para mejor ocasión los trabajos del sábado. Me refiero a los poemas de los virtuosos de la literatura universal a quienes venía homenajeando, últimamente, con acertada pericia.
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