
Entrevista con Asunción Balaguer, viuda de Paco Rabal:
Pregunta: "¿La cultura está a la izquierda?"
Respuesta: "Sí, definitivamente: Me gusta la izquierda. La verdad, creo que va siempre por delante de lo retrógrado. Estar al lado de la gente que necesita, siempre me ha gustado".
(Esa respuesta podría aplicarse a ser de izquierdas... o a meterse monja. Tanto da)
No esperen que ponga aquí a caldo a doña Asunción:
En primer lugar, porque es una señora, y además, una señora de edad. En segundo lugar, porque opiniones parecidas las he oído en sangre de mi sangre:
“Yo soy de izquierdas porque la izquierda está con los pobres”
(¡Y lo dicen de corazón!)
Buenismo cristiano en estado puro.
(No lo cuenten por ahí...
Si lee estas cosas Pepe Blanco, puede llegar al orgasmo)
Hay gente cuya bondad,
de puro simple y sincera,
más que gustar, desespera...
Son de tal ingenuidad,
que se merecen el mote
de “buenos de capirote”.
“Darle más al que no tiene”,
una consigna devota
que, con el tiempo, deviene
en “dar más al que me vota”.
¡Pero queda tan bonito
ser humilde y generoso,
y no altivo y señorito
y pepero y asqueroso...!
Es el punto de partida
de todos los izquierdismos:
Caridad bien entendida,
que empieza por ellos mismos.
Toneladas de buenismo
disimulan sus apaños:
¿Quién regala al Socialismo
los votos que, de rebote,
vuelven los pufos escaños?
Los buenos de capirote.
(Dedicado a mi amiga Candela)