Miguel Ángel Moratinos, gloria y blasón de la diplomacia española, ha aprovechado un viaje a Kinshasa para sacarse la envidiosa espina que en él dejaran los bailecitos afro de la Vicepresidenta, y se ha dirigido a las autoridades congoleñas en una de las lenguas del país:
“Nalingi botondi...”, empezaba la cosa.
Preguntadas unas monjitas misioneras sobre el sentido de las palabras del Ministro, han declarado que...
-Pfff... ji, ji, ji... Conteste Vd., madre, que a mí me da vergüenza.
(No ha habido forma de sacarles más)
"Nalingi Botondi" los labios divinos,
la boca golosa del gran Moratinos
arenga en mandinga, la lengua del Congo.
Y no le merece la pena el esfuerzo:
También en mandinga, querido mastuerzo,
tus cuatro palabras me suenan a tongo.
Se ve que no tienes sentido del rango,
que siempre has estado a la altura del fango,
dispuesto a embarcarte en alguna milonga.
Por más que nos vengas cantando fandango,
bailando la conga con mucho remango...
serás, Moratinos, castaña pilonga.


4 zapatazos:
Es fantastico, ayer cuando escuché lo del clima me salieron ronchas de vergüenza ajena.
Saludos
Chapeau, Monsieur, chapeau, es usted un fenómeno,
y Moratinos, “castaña pilonga”
Como hoy va de idiomas y de aquí a unos meses tendrá lugar un evento para el que habrá que ir preparado como Moratinos, le envío este link:
http://an.wikipedia.org/wiki/Portalada
Saludos cordiales.
Tampoco es para ponerse así porque el ministro más mindingui hable en mandinga.
je, je, je... y seguro que pidió que en vez de café le sirvieran cola-cao.
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